Usted puede tener BUENA SALUD. Aquí le damos cuatro pistas

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“MÁS vale prevenir que tener que remediar.” “Hombre precavido vale por dos.” Dichos como éstos se pueden aplicar bien al asunto de conservarnos con buena salud.

¿Por qué esperar hasta enfermarse antes de pensar en su salud? La ausencia de síntomas aflictivos no significa necesariamente buena salud. Bien dijo un sabio chino de la antigüedad: “El administrar medicinas a enfermedades que se han desarrollado . . . es parecido al comportamiento de las personas que se ponen a excavar un pozo después que les da sed.”

La popularidad de los balnearios medicinales europeos sin duda se debe en gran parte al hecho de que muchos europeos reconocen el valor de este principio. Sobre éstos un prominente profesor estadounidense de medicina física dijo: “Muy pocas personas que están bien médicamente se aprovechan de un régimen de descanso, disminución de la tensión y ejercicio a la medida de sus necesidades individuales. El balneario suministra la muy necesitada ‘terapia de mantenimiento.’”

¿Por qué son tan pocas las personas que piensan en la ‘terapia de mantenimiento’? Posiblemente muchas crean que están demasiado ocupadas. Pero es posible que la persona de término medio necesite más que interesarse en cuanto a su salud para tomar en serio la ‘terapia de mantenimiento.’ Como hizo notar un famoso especialista en nutrición: ‘A través de los años he descubierto que el paciente debe tener alguna clase de misión en la vida —algo muy importante que espere efectuar con lo óptimo de su habilidad— antes de que realmente tenga motivos para esto . . . La persona de término medio no tiene ninguna misión verdadera en la vida.”

Lo poco que se interesa la gente en general en mantener la salud lo manifiesta el hecho de que pasa por alto las advertencias del daño que el fumar cigarrillos causa a los pulmones y el corazón. De hecho, en cuanto a mantener la salud o la medicina preventiva hasta la profesión médica falla, como dijo uno de sus propios críticos: “El desembolso insensato de miles de millones de dólares para atender [la enfermedad] y nada para prevenirla se va viendo con más frecuencia.”

No obstante, sin importar lo que otros hagan, hay cosas que uno puede hacer para sí mismo. Dijo el Dr. J. F. Montague, un prominente médico de los Estados Unidos: “Cada uno debe familiarizarse . . . consigo mismo de esta manera: Debe conocer cómo responde a ciertos alimentos . . . al asunto de beber, del ejercicio y la diversión. Debe conocer estas cosas.” De hecho, hay cuatro ayudas básicas para la buena salud a las cuales uno haría bien en prestar atención: (1) hábitos sensatos de comer; (2) ejercicio con regularidad; (3) suficiente descanso, disminución de la tensión y sueño y (4) buenos hábitos mentales y emocionales.

Razonable como parezca el hacer estas cosas, el hacerlas no siempre es fácil. ¿Por qué no? Debido a las inclinaciones heredadas. Al aplicar estas cosas a nuestra vida afrontamos el mismo problema que afrontó el apóstol Pablo: “Lo bueno que deseo no lo hago, mas lo malo que no deseo es lo que practico.” (Rom. 7:19) Pero podemos cambiar si verdaderamente queremos.

Hábitos sensatos de comer

‘Mejor que cualesquier drogas para las mujeres que están encintas es el alimento de la clase correcta.’ Así dijo recientemente un prominente ginecólogo de los Estados Unidos. Eso no solo aplica a las mujeres que están encintas, sino también a todos los que quieran gozar de buena salud. Hipócrates, llamado el “padre de la medicina,” dijo, según se informa: “Tu alimento será tu remedio.” ¡Mejor que el alimento como remedio es el alimento para mantener la salud!

Una cosa en la que casi todos los especialistas en nutrición parecen concordar es que el error más común en cuanto al comer es comer demasiado. Hay sabiduría en ser abstemio a la mesa. Especialmente todos los que participan de ocupaciones sedentarias, que tienen exceso de peso o que continuamente están plagados de uno o más malestares menores, harían bien en prestar atención a este consejo del proverbio inspirado: “Ponle un cuchillo a tu garganta si eres hombre dado al apetito.”—Pro. 23:2, NR.

Gobierno de uno mismo a la mesa… ¿cómo puede uno lograrlo? Ante todo, convénzase de que le resulta en bien el hacerlo. Pruébelo durante un mes y note la diferencia en la manera que se siente. A algunas personas les parece provechoso observar la regla de no servirse más de una vez de ningún alimento, especialmente si comen más de una variedad en una sola comida. A otras les parece provechoso reducir la cantidad de alimentos diferentes que ingieren en una sola comida. También es provechoso eliminar los postres ricos, contentándose uno con frutas como postre. Si a uno se le invita a un banquete puede comer lentamente y así será más probable que evite el comer en demasía. Si a usted le parece que ha comido demasiado, puede pasar por alto la siguiente comida.

Sin embargo, el problema no solo estriba en comer cantidades grandes, sino en la nutrición excesiva. Uno quizás ingiera demasiado alimento grasoso o abundante en aceites o azúcares. Por lo tanto algunos han creído que es provechoso el limitarse a frutas o jugos de fruta durante una de las comidas del día. Y el “día de frutas solamente” que se ha utilizado para ciertas enfermedades crónicas también puede servir para mantener la salud.

En los hábitos sensatos de comer también se incluye el obtener suficientes vitaminas y microminerales. Muchas personas necesitan abastecimientos adicionales de cualesquiera de estos elementos o de ambos. Según la Dra. Jean Mayer, especialista en nutrición de Harvard, “el régimen alimenticio de los EE. UU. a menudo es mucho más bajo en hierro que los regímenes alimenticios de poblaciones más necesitadas.” Y por eso, especialmente para muchas mujeres que están en la flor de la vida, complementos de hierro sobre una base periódica o regular son “indispensables si se quiere evitar el agotamiento progresivo del hierro.” Sin duda esto se debe al excesivo refinamiento o la suma elaboración de los alimentos.

Muy importante en este respecto es el comer suficientes legumbres frondosas. Por eso se nos dice: “Las legumbres frondosas tienen un alto valor desde el punto de vista de la fisiología nutritiva y el mantenimiento de la salud del hombre (como forma de medicina preventiva),” pues son ricas en vitaminas y minerales. Además de ser ricas en hierro, lo cual las hace eficaces contra la anemia, “neutralizan los ácidos de la sangre y por su efecto en los riñones estimulan la eliminación de los desperdicios.”

Los tomates, las manzanas, la col fermentada y las cebollas tienen ur efecto alcalizante, y apenas recientemente se ha descubierto que los hongos y las cebollas son particularmente valiosos para combatir el colesterol de la sangre. El considerar esos factores de la alimentación también ayuda a mantener la salud mental, y especialmente en los ancianos.

Ejercicio con regularidad

El ejercicio con regularidad es bueno para todos, pero especialmente los que tienen exceso de peso o efectúan trabajo sedentario deben proponerse obtener algún ejercicio… un hecho que cada día se comprende mejor. Así pues, un profesor de educación física de Carolina del Sur reunió a un grupo de hombres de 40 a 87 años de edad y los puso a hacer ejercicios durante una hora tres veces a la semana. Después de solo seis semanas comparó a estos hombres con un grupo que no había hecho ejercicio. La diferencia que se observó en la disminución de la presión arterial y la grasa del cuerpo, y el aumento del consumo de oxígeno (uno de los mejores índices de vigor) fueron declarados “profundos.” Como han hecho notar los doctores Bierman y Light: “El ejercicio . . . ayuda a mantener una condición de bienestar en la persona saludable y . . . tiene valor terapéutico para personas que padecen de diversas condiciones.”

Para que el ejercicio sea provechoso tiene que haber cierto grado de regularidad en cuanto a ello. Algunos tienen varias maneras de recordarse esto para tener una rutina; otros se levantan sin falta unos minutos más temprano todos los días para hacer ejercicio. A algunos les ha parecido provechoso caminar en vez de viajar en auto siempre que es conveniente y subir escaleras en vez de subir en el ascensor. Hay muchas formas de ejercicio que benefician tanto a los músculos como a los nervios, como el tenderse de cara al suelo y entonces empujar el cuerpo hacia arriba con los brazos, levantar pesas, etc.

Algunos médicos han recomendado el trotar o correr estacionario, especialmente para los que tienen ocupaciones sedentarias y que tienden a aumentar de peso. Estos son ejercicios de los que tienden a fortalecer los pulmones y el corazón, y por esa razón las compañías de seguros recomiendan el trotar. Según una publicación sobre salud (Prevention, julio de 1968), esa forma de correr sin apresurarse y descansadamente es “uno de los ejercicios más fáciles y más baratos de todos y también el mejor para la salud general.” Por supuesto, no se debe exagerar. Los que caminan mucho y suben escaleras quizás ya tengan todo el ejercicio que necesitan. Y no podemos olvidar el consejo inspirado del apóstol Pablo: “El entrenamiento corporal es provechoso por un poco.”—1 Tim. 4:8.

Descanso, relajación y sueño suficientes

Muchas personas naturalmente saben disminuir la tensión, poseen el buen juicio de descansar suficientemente y duermen lo que necesitan. Pero otras, por otra parte, tienen que esforzarse en cuanto a estas cosas. Esto quizás se deba a que son del tipo delgado, nervioso, ectomorfo, o a que son naturalmente esforzadas o a un sentido equivocado del deber. También es posible que se deba al materialismo, a que tratan de enriquecerse o acumular tesoros mundanos o a que siguen muy ansiosamente tras los placeres.

Uno puede aprender a disminuir la tensión en el cuerpo, a relajarse, con solo dar pasos en esa dirección. Aprenda a trabajar a un paso constante; no crea que tiene que ir a toda velocidad siempre. Los músicos tienen que aprender a aflojar la tensión si quieren tocar de manera óptima sin fatiga indebida, y lo mismo aplica también a muchas otras formas de actividad que envuelven la mente, el corazón y los músculos. Cuando maneje un auto, esté mentalmente alerta, pero físicamente relajado. El sonreír le ayudará a relajarse, a disminuir la tensión. Y eso aplica a muchas otras actividades que, como el manejar, envuelven responsabilidad y exigen viveza. El saber aflojar la tensión en el cuerpo contribuye a desenvoltura física y conduce a equilibrio mental y emocional. ¡La clave es gobierno de uno mismo!

Por otra parte, es necesario descansar, es decir, descansar aparte de dormir. No crea que tiene que estar activo todo momento que está despierto, desde que se levanta hasta que se acuesta. Permítase tiempo para descansar y para esparcimiento de la clase correcta. No trate de abarcar irreflexiva o ambiciosamente demasiado cuando esté de vacaciones, como cuando está viajando.

Tampoco se puede desatender el sueño si uno quiere disfrutar de buena salud. En cuanto a esto, de nuevo, algunas personas obviamente necesitan más sueño que otras, así como por lo general las mujeres necesitan más sueño que los hombres, y los niños más que los adultos.

El insomnio quizás sea el resultado de muchos pecados de cosas cometidas o no cometidas, como el no comer bien o desatender el ejercicio. O quizás se deba a la inquietud, a las frustraciones, a sentimientos de culpa o a emociones perjudiciales similares. Elimine estas cosas si quiere disfrutar de sueño profundo. Si ruidos nuevos le perturban, relájese. Puede acostumbrarse a ellos si se lo propone, y podrá dormir a pesar de ellos. Como dice el dicho: ‘Lo que no se puede curar, se tiene que aguantar.’ Aprenda a aflojar el paso por la noche antes de acostarse. Algunos han descubierto que es provechoso el beber leche tibia, otros jugo de uva o jugo de naranja caliente. Y G. G. Luce y el Dr. Segal, dos autoridades estadounidenses en cuanto a dormir y el insomnio, sugieren:

“La persona que sinceramente quiere mejorar su sueño tiene que estar dispuesta a esforzarse por la buena salud. Debe estar preparada para ingerir una dieta atlética, eliminando almidones, dulces y alimentos no esenciales. También debe emprender un programa gradual de ejercicio físico, que ha de seguirse todos los días. La persona que vive a base de café, cigarrillos, nervios e inercia no debe esperar dormir perfectamente.”

Buenos hábitos mentales y emocionales

Sí, hay un factor psicosomático, el efecto de la mente y las emociones en el cuerpo, que también tiene que considerarse si uno quiere continuar disfrutando de buena salud. Para esto no hay mejor guía que la Palabra de Dios. Como muestra la Biblia, las cosas que son malas para su cuerpo incluyen conducta relajada, enemistades, celos, enojos, diversiones estrepitosas y el beber en demasía.—Gál. 5:19-21.

Por otra parte, hay las emociones provechosas, como “el fruto del espíritu [que incluye]: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, gobierno de uno mismo.” Sí, no es sin buena razón que la Biblia dice que “un corazón alegre es una buena medicina” y que “la devoción piadosa es provechosa para todas las cosas,” incluso la vida actual.—Gál. 5:22, 23; Pro. 17:22, NR; 1 Tim. 4:8.

El pensar en mantener buena salud no es seguir el proceder más fácil. Sin embargo, los que tienen una verdadera misión en la vida querrán hacer el mejor uso posible de su tiempo y sus facultades mentales y físicas. Por lo tanto todos ellos hacen bien en dar atención de manera equilibrada a las cuatro ayudas para la buena salud: hábitos sensatos de comer; ejercicio con regularidad; descanso, relajación y sueño suficientes y buenos hábitos mentales y emocionales. El que procedan así no solo hará que efectúen con mayor eficacia su misión en la vida, sino que también ayudará a darles la excelente sensación de verdadero bienestar físico.

Un saludo grande a todos los que nos leen regularmente. Bendiciones y Paz.

 

4 comentarios

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  1. Jesús dijo que el cuerpo es el templo del alma, o algo así. Mucha gernte sabe que lo que hacen puede conducirlos a perder la salud o eventualmente la vida. Pero se escudan detrás de ciertos planteamientos como, si como quiera nos vamos a morir, aquí lo que hay que hacer gozar mientras se pueda, que eso es lo que nos vamos a llevar. Y así, siguen fumanado, bebiendo y atrgantandose. Yo creo que en ese sentido hay que más responsable. Gracias por tu artícuo.

    1. Tienes gran razón en lo que dices. La gente a pesar que sabe que algo le hace daño, lo hace,sin pensar en las consecuencias.

  2. Es cierto que para pensar sanamente, nada como la Fe nuestra, pues en verdad vivimos tiempos muy difíciles que nos obligan en ocasiones a pensar cosas que no queremos, lo que hay es que saber decirce uno mismo, en tus manos Señor pongo…….., pues la sociedad nuestra se ha corrompido mucho, y eso también genera preocupaciones, y con ellas el famoso s3, pero como ya dije, si pensamos Dios nos guía, ilumina y cuida, eso da la sensación de tranquilidad mayor que yo he sentido en este mundo, sin quitar lo que tenemos que poner nosotros, de cuidarnos, protegernos, relacionarnos con personas adecuadas, etc, etc, educar bien los hijos y nietos, enseñarlos, en fín todo lo humano, les deseo muchas bendicionesssssssss a todosssssssss

    1. Muchas gracias por tu comentario, y bienvenida!!!

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