Respuesta a una clásica pregunta: ¿Por qué Dios permite el sufrimiento del mundo?

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Diapositiva51¿Es Dios el causante del sufrimiento que hay en el mundo?
¿Cómo reparará Dios todo el daño que se ha causado?

EN UN país desgarrado por la guerra, hubo una terrible batalla que causó la muerte de miles de mujeres y niños. Todos estos civiles fueron enterrados en una fosa
común rodeada de pequeñas cruces con una misma inscripción: “¿Por qué?”.
Esa es la pregunta que más hacen quienes pasan por experiencias muy dolorosas. La hacen con tristeza cuando una guerra, una catástrofe, una enfermedad o un acto violento se lleva a sus seres queridos inocentes, destruye sus casas o los hace sufrir terriblemente de otras maneras. Todos quieren saber por qué les suceden esas desgracias.
¿Por qué permite Yahweh [Dios] el sufrimiento? Si es todopoderoso, amoroso, sabio y justo, ¿por qué hay tanto odio e injusticia en este mundo? ¿Alguna vez se ha hecho usted esas preguntas? Probablemente sí.
¿Hay algo de malo en preguntar por qué permite Dios el sufrimiento? Algunos creen que si lo hacen demuestran que les falta fe o que no le tienen respeto a Dios. Sin embargo, al leer la Biblia, usted verá que hubo siervos fieles de Dios que hicieron preguntas parecidas. Por ejemplo, el profeta Habacuc le dijo a Yahweh: “¿Por qué me obligas a ver tanta violencia e injusticia? Por todas partes veo sólo pleitos y peleas; por todas partes veo sólo violencia y destrucción” (Habacuc 1:3).
¿Regañó Yahweh al fiel profeta Habacuc por plantear esa cuestión? No, no lo regañó. En vez de eso, incluyó sus sinceras palabras en las Sagradas Escrituras.
Además, lo ayudó a entender mejor el asunto y a aumentar su fe. Yahweh desea hacer lo mismo por usted. Recuerde que la Biblia enseña que “él se interesa” por nosotros (1 Pedro 5:7). Dios odia mucho más que cualquier ser humano la maldad y el sufrimiento que esta [maldad] causa (Isaías 55:8, 9). Entonces, volviendo a la pregunta, ¿por qué hay tanto sufrimiento en nuestro mundo?

                                ¿POR QUÉ HAY TANTO SUFRIMIENTO?
Mucha gente de distintas religiones ha preguntado a sus líderes y maestros religiosos por qué sufrimos tanto. La respuesta que suelen darles es que esa es la voluntad de Dios y que él ya determinó hace mucho tiempo todo lo que iba a suceder, hasta las desgracias. A muchas personas les han dicho que los caminos de Dios son misteriosos o que Dios se lleva a la gente, incluso a los niños, para que estén con él en el cielo. Sin embargo, como usted ha aprendido, Yahweh nunca causa nada malo. La Biblia dice: “¡Lejos sea del Dios verdadero el obrar inicuamente [o con maldad], y del Todopoderoso el obrar injustamente!” (Job 34:10).
¿Sabe por qué las personas cometen el error de culpar a Dios de todos los sufrimientos? En muchos casos, porque creen que el Dios todopoderoso es el gobernante de este mundo. No conocen una sencilla pero importante verdad que enseña la Biblia. Nos referimos a que el verdadero gobernante de este mundo es Satanás.
La Biblia dice claramente que “el mundo entero yace en el poder del maligno”, el Diablo (1 Juan 5:19). ¿Verdad que eso lo explica todo? El mundo refleja la personalidad del espíritu invisible que “está extraviando [o engañando] a toda la tierra habitada” (Revelación [Apocalipsis] 12:9). Satanás actúa con engaño, odio y crueldad. Por eso el mundo, que se encuentra bajo su control, está lleno de engaño, odio y crueldad. Esa es la primera razón por la que hay tanto sufrimiento.
La segunda razón es que desde que el hombre se rebeló en el jardín de Edén, es imperfecto y pecador. Por lo tanto, le atrae el poder y lucha por obtenerlo, lo que ha traído guerras, opresión y sufrimiento (Eclesiastés 4:1; 8:9).
La tercera razón por la que sufrimos es lo que la Biblia llama “tiempo y ocasión acontecen a todos” (Eclesiastés 9:11). La gente puede sufrir daño por encontrarse en cierto lugar en un mal momento.
Es un consuelo saber que Dios no causa el sufrimiento de forma directa o lo planea. Sí bien es cierto que todo lo que ocurre no escapa a su control y soberanía. El hombre entregó el poder y el bienestar de este mundo en las manos de Satanás al rendirse ante él entregándole su voluntad y obediencia. Dios no es el culpable de las guerras, los crímenes, la opresión ni las catástrofes naturales que tanto dolor nos producen. Pero aún tenemos que contestar la pregunta de por qué permite todo ese sufrimiento. Si es todopoderoso, está claro que tiene el poder para ponerle fin. Entonces, ¿por qué no lo hace? Como hemos llegado a conocer a Yahweh y hemos visto que es un Dios amoroso, estamos seguros de que debe tener una buena razón (1 Juan 4:8).
                    SURGE UNA IMPORTANTE CUESTIÓN
Para averiguar por qué permite Dios el sufrimiento, debemos retroceder al momento en que comenzaron todos los problemas. Cuando Satanás consiguió que Adán y Eva desobedecieran a Yahweh, surgió una importante cuestión. Satanás no puso en duda el poder de Yahweh, pues sabía que no tiene límites. Más bien, puso en duda
Su derecho a gobernar. Al afirmar que Dios es un mentiroso y que impide que sus súbditos disfruten de cosas buenas, el Diablo lo estaba acusando de ser un mal gobernante (Génesis 3:2-5). Además, estaba dando a entender que a los seres humanos les iría mejor si no los gobernaba Dios. De esta manera lanzó un ataque contra la soberanía de Yahweh, es decir, su derecho a gobernar.
Cuando Adán y Eva se rebelaron contra Yahweh, fue como si dijeran: “No necesitamos que Dios nos gobierne. Podemos decidir por nosotros mismos lo que está bien y lo que está mal”. ¿Cómo resolvería Yahweh la cuestión? ¿Cómo demostraría a todas las criaturas inteligentes que los rebeldes no tenían razón y que la forma en que él hace las cosas es la mejor?
Hay quien piensa que Dios debería haber destruido a los rebeldes y haber creado una nueva pareja humana. Pero él ya había declarado que su propósito era que la Tierra fuera un paraíso y se llenara con los descendientes de Adán y Eva (Génesis 1:28). Y Yahweh siempre cumple todo lo que se propone (Isaías 55:10, 11). Además, si hubiera eliminado a los rebeldes en el jardín de Edén, no se habría resuelto la cuestión relacionada con Su derecho a gobernar.
Pongamos una comparación. Un maestro está explicando a sus alumnos cómo resolver un difícil problema de matemáticas. De repente, un alumno inteligente pero rebelde afirma que la forma en que lo está resolviendo es incorrecta, y así da a entender que es un mal maestro. El muchacho insiste en que él conoce una forma mucho mejor de resolverlo. Algunos de sus compañeros de clase creen que tiene razón y se rebelan también. ¿Qué debería hacer el maestro? Podría echar de la clase a los estudiantes rebeldes, pero ¿cómo reaccionarían los demás? Tal vez pensarían que su compañero y los que se unieron a él tenían razón. Podrían perderle el respeto al
maestro y pensar que tiene miedo de que se pruebe que está equivocado. Pero ahora suponga que el profesor permite que el estudiante rebelde demuestre a la clase cómo resolvería él el problema.
Yahweh ha hecho algo parecido. Recuerde que quienes se rebelaron en el jardín de Edén no eran los únicos implicados en la cuestión. Millones de ángeles observaron lo que ocurrió, la desobediencia de Adán y Eva, y el engaño de Satanás (Job 38:7; Daniel 7:10). La forma en que Yahweh respondiera a la rebelión tendría importantes consecuencias para aquellos ángeles y, con el tiempo, para todas las demás criaturas inteligentes. Así pues, ¿qué ha hecho Yahweh? Ha permitido que Satanás demuestre cómo gobernaría él a la humanidad de una “mejor manera”. Y también ha permitido que los seres humanos se gobiernen a sí mismos bajo la dirección de Satanás.

El maestro del que hablábamos sabe que el joven rebelde y los alumnos que lo apoyan no tienen razón. Pero también sabe que si deja que intenten resolver el problema a su manera, toda la clase se beneficiará. Así es, cuando se demuestre que los rebeldes están equivocados, los alumnos que sean sinceros reconocerán que el
maestro es el único capacitado para dar la clase. Además, entenderán por qué a continuación este expulsa de la clase a los estudiantes rebeldes. Del mismo modo, Yahweh sabe que todos los ángeles y humanos sinceros se beneficiarán cuando vean que Satanás y los demás ángeles rebeldes no tienen razón y que la humanidad
no puede gobernarse a sí misma. Aprenderán esta gran verdad que expresó el profeta Jeremías: “Conozco, oh Yahweh, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.” (Jeremías 10:23).

                     ¿POR QUÉ TANTO TIEMPO?
Pero ¿por qué ha permitido Yahweh que el sufrimiento dure tanto tiempo? ¿Y por qué no evita que sucedan cosas malas? Pues bien, pensemos en dos cosas que el maestro antes mencionado no haría. Por un lado, no impediría que el alumno rebelde demostrara cuál es su solución, y por otro lado, no lo ayudaría a resolver el problema. De igual modo, hay dos cosas que Yahweh ha decidido no hacer. En primer lugar, no ha impedido que el Diablo y los que están de su parte intenten demostrar que tienen razón. Para ello ha sido necesario dejar pasar el tiempo. En sus miles de años de historia, la humanidad ha probado todo tipo de gobierno y ha hecho avances en la ciencia y en otros campos. No obstante, las injusticias, la pobreza, los delitos y las guerras no han dejado de aumentar. Está más que demostrado que el gobierno humano es un fracaso.

En segundo lugar, Yahweh no ha ayudado a Satanás a gobernar este mundo. Si Dios evitara que ocurrieran crímenes horribles y otras desgracias, ¿no cree que en realidad estaría apoyando a los rebeldes y en última instancia a Satanás mismo? ¿Verdad que podríamos pensar que los seres humanos sí podemos gobernarnos sin que se produzcan resultados desastrosos? Si Yahweh actuara de esa forma, sería cómplice de una mentira. Sin embargo, “es imposible que Dios mienta” (Hebreos 6:18).
Pero ¿qué puede decirse de todo el daño que ha causado la larga rebelión contra Dios? Recordemos que Yahweh es todopoderoso. Por lo tanto, puede reparar todo ese daño y, además, va a hacerlo. Como hemos aprendido, pronto habrá una restauración de todas las cosas que ha sido predicha por los profetas. Gracias a la fe en el sacrificio de Jesús, los seres humanos serán liberados de las consecuencias del pecado. Y en el caso de los difuntos, la resurrección reparará el daño causado por nuestro más terrible enemigo: la muerte.

De esa forma, Dios utilizará a Jesús “para deshacer las obras del Diablo” (1 Juan 3:8). Yahweh hará todo esto en el momento que él considere mejor. Podemos alegrarnos de que no haya actuado antes, pues gracias a su paciencia se nos ha ofrecido la oportunidad de aprender la verdad y servirle (2 Pedro 3:9, 10). Mientras tanto,
Dios está buscando a las personas que desean sinceramente adorarlo y las ayuda a aguantar los sufrimientos en este mundo lleno de problemas (Juan 4:23; 1 Corintios 10:13).

Algunos tal vez piensen que todo este sufrimiento se habría evitado si Dios hubiera creado a Adán y Eva de tal modo que fueran incapaces de rebelarse. Para saber por qué no lo hizo, recuerde un valioso regalo que Yahweh nos ha hecho.
                                     

            ¿CÓMO UTILIZARÁ USTED EL REGALO DE DIOS?
Diapositiva111Los seres humanos fuimos creados con libre decisión, es decir, con la capacidad de tener libre albedrío. ¿Se da cuenta de lo valioso que es ese regalo? Dios creótambién muchísimos animales, pero todos ellos se guían principalmente por el instinto (Proverbios 30:24). Y el hombre ha fabricado robots que están programados para obedecer órdenes. ¿Seríamos nosotros felices si Dios nos hubiera hecho de esa forma? Claro que no. Por eso nos alegra tener la libertad de decidir, por ejemplo, qué clase de personas seremos, qué vida llevaremos y qué amistades haremos. A nosotros nos encanta tener esa libertad, y Dios quiere que la tengamos.
Yahweh no desea que le sirvamos por obligación (2 Corintios 9:7). ¿Qué prefiere cualquier padre o madre: que su hijo le diga “Te quiero mucho” porque lo han obligado a hacerlo, o porque le sale del corazón? Entonces, la pregunta que usted debe hacerse es: “¿Cómo utilizaré yo el libre albedrío que Yahweh me ha dado?”.
Satanás, Adán y Eva lo utilizaron de la peor manera posible, pues rechazaron a Yahweh. ¿Y usted? ¿Qué hará?

Usted tiene la posibilidad de utilizar ese maravilloso regalo, el libre albedrío, de la mejor forma. Puede unirse a los millones de seres humanos que se han puesto del lado de Yahweh. Estas personas le causan gran alegría a Dios porque demuestran que Satanás es un mentiroso y un pésimo gobernante (Proverbios 27:11). Usted
puede hacer lo mismo si escoge el mejor modo de vida. Reciba a Jesús, el verdadero gobernante Eterno y reciba la Vida Eterna que ÉL ofrece.

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Un día, y no muy lejano Dios cumplirá su propósito y sus promesas y nos resucitará en el día más oscuro del planeta, cuando ya no haya esperanza alguna. ÉL estará presente.

3 comentarios

  1. ¡Excelente artículo, mi hermano Yoniesky! Te felicito, y te hago saber que lo he copiado y publicado en mi Blog, “EDUCANDO EL ENTENDIMIENTO”…espero que esté bien contigo que lo haya compartido en mi Blog.
    Shalom, mi hermano!
    Berajot!

    1. No hay ningún problema hermano, todo lo que yo publico en mi blog todos los que accedan a él pueden copiarlo y re-distribuirlo. No hay problemas. Gracias por tus palabras, siempre tan lleno del Eterno.
      No te he escrito personalmente porque ahora mismo no tengo cuenta de e-mail. Veamos si en el futuro las cosas cambian.
      Un abrazo y Shalom para ti también.
      Yoniesky

    • Alexander el 14 marzo, 2014 a las 5:25 PM
    • Responder

    Me gusto el árticulo, pero alegando el ejemplo puesto del maestro dice:

    “Así es, cuando se demuestre que los rebeldes están equivocados, los alumnos que sean sinceros reconocerán que el
    maestro es el único capacitado para dar la clase”

    No me queda claro, me imagino que ese momento que se ha demostrado que lo rebeldes se equivocaron ya pasó, porque Dios mando a su hijo para salvación, es decir interfirió en el mandato de los rebeldes. No me queda claro eso. Suponga, como existiría Dios sin el Diablo, como sería el Bien sin el mal. Porque trato de imaginarme a Adan y Eva en el paraiso, si Dios los puso allí todo felicidad no hay maldad, todo perfecto, no logro imaginarme como sería eso, pero bien existe esa perfección llegarían a amar a Dios Adan y Eva en ese estado de perfección, podrían deferenciar la maravilla y el poder de Dios sin un criterio. Realmente creo que si todo esta ocurriendo de este modo es porque Dios lo plateo así desde un principio, creo que sensillamente esta es la unica forma de amar verdaderamente a Dios, y una prueba de esto es Cristo

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